Hace mucho que no escribo, la verdad es que mi ánimo no es el mejor pero quería compartir esto lindo con ustedes.
Hace un par de semanas pasé por una crisis importante con mi marido. Entre las desiciones del momento estuvo la de que yo me iría de casa, por diversos motivos que no vienen al caso. No se concretó, de hecho estoy escribiendo ésto sentada en mi casa, en mi compu.
Una cosa que sí ocurrió fue que me senté a hablar en aquel momento con mis hijos y les conté la desición que habiamos tomado. No fue precipitado, fue necesario porque me estaban viendo que andaba meta llamar por teléfono a las inmobiliarias, llendo y viniendo, y necesitaban saber en qué andaba yo. Asi que les conté, de la mejor forma posible: clara, corta y sin dramatismo. Lo entendieron al toke, les dije que aunque yo me mudaba, todos los dias iba a venir a casa para cuidarlos mientras terminaban las vacaciones y yo conseguia trabajo. Asi fue como durante unos dias yo estuve durmiendo en otra casa (de una amiga) y venía acá a las 8 de la mañana cuando mi esposo se iba al trabajo y me quedaba con mis hijos. La vida era casi la misma que antes de mi anuncio, solo que a las 6 de la tarde yo me iba.
Esas noches que yo no estuve en casa, hasta que finalmente mi esposo y yo lo reconsideramos y estamos devuelta viendo qué hacemos, sirvieron para que hubiera un poco de distancia entre mis hijos y yo. Piensen que casi casi estuve de ama de casa los últimos 13 años, con excepción de unos meses de trabajo. Son muchos años dedicados casi a full a mis hijos, a mi casa.... De pronto todo extremo es malo y haberme convertido en un mueble de la casa fue realmente malo.
Con esa distancia se generó algo muy positivo, en especial en mi hijo Pedro de 7 años. Me empezó a hablar más, me empezó a abrazar y no es que me abraza con miedo de perderme o algo parecido, me abraza con una sonrisa. Dani, de 13, también se empezó a permitir cosas como abrazarme, algo que antes era bastante poco frecuente.
No solamente ellos cambiaron, es evidente que yo también. Cuando yo me dedicaba a full a ellos y no me dedicaba a mi, les rompía las pelotas. Los volvía locos con boludeces, los maltrataba por cosas típicas de los nenes. De a poco fui bajando los decibeles, y ésto de la casi separación fue el golpe final para que un dia, asi como si nada, saliera de mi boca esta frase:
"Qué fácil que era tratarlos bien a los chicos".
Si, es fácil, al menos para mi. La clave está en tener paciencia, no dramatizar, entender que están aprendiendo todo y que no tienen que ser perfectos. Por supuesto que cuando se mandan alguna grosa les llamo la atención, pero no descargo broncas con ellos, porque no. Ahora no.
Entendí que si yo, a los 34 años me mando cagadas ¿cómo no se las van a mandar ellos? se van a mandar cagadas y es nuestra obligación mostrarles cómo hacer las cosas bien. Como diría el Doctor Cachetazo, aceptar el hecho de que tenemos razón y dejarnos de joder con las dudas de si estamos haciendo bien o mal con nuestros hijos. Cuando aceptamos el hecho de que somos buenos padres, de que ese concepto incluye meter la pata, y de que lo mejor es no cargar a nuestros hijos con nuestras ansiedades, ocurren cosas como las que me pasan a mi hoy, de que me puedo relacionar con mis hijos muchísimo mejor.
¿Dani se sacó una mala nota en el cole? ¿Y....?
¿Pedro se mojó a la noche en la cama? ¿Y.....?
Si, son cosas que no me gustan, pero son parte de los procesos que ellos tienen que vivir. Yo los acompaño lo mejor que puedo, en especial trato dia a dia de acompañarlos sin las horribles frases tipo "cómo pudiste!" o "¿por qué hiciste algo asi?" preguntas llenas de porquerías negativas. Ahora me sale un "Bueno, ya se te va a pasar, tené paciencia". Ahora me surge darles un abrazo porque veo que ellos no están contentos cuando les pasa algo semejante... si encima de su propio malestar, les agrego mis frustraciones, entonces es un desastre.
Asi que ahi estoy, viendo un cambio importante en la relación. Bajé los murallones, el malhumor, mis ansiedades y confié. El resultado: niños más tranquilos. Madre más feliz.
No estoy diciendo con esto que les aconsejo que se tomen unos dias fuera de casa... para nada. Solo cuento mi experiencia.
Un beso para todos.